Capitanes, cuando el dinero (quizás) no es lo más importante

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IVAN PÉREZ/ @elmisterperez

Moisés Cosío, además de ser dueño de Capitanes de la CDMX, es un hombre de arte y de negocios, así que sabe muy bien cómo hacer dinero. Puede ser calculador y frío a la hora de cerrar un trato. Pero también es un hombre pasional que cada vez que se levanta se imagina que jugará un partido de baloncesto, “¿suena cursi, no?” dice cuando habla de sus rutinas y deseos.

-¿Consideras que el dinero es determinante para el éxito deportivo?

-Está claro que la matemática dice que entre menos inviertas, menos posibilidades tendrás de ser competitivo. Pero hay otra receta que puede superar eso: la continuidad y la visión de un proyecto. Si logras estos dos puntos, tendrás en el basquetbol un equipo y eso es lo que nosotros hemos hecho, tenemos jugadores desde la primera temporada, creamos fidelidad, lealtad, trabajamos con eso; no somos los que tenemos la nómina más alta. El dinero sirve cuando lo sabes invertir.

En sus oficinas -ubicadas al sur de la ciudad- Moisés tiene más cosas de baloncesto que de Accendo Banco, su otra empresa. Un jersey por aquí, otro por allá, la camiseta de los Lakers con el nombre de Kobe, la de Capitanes, gorras, baloncitos pequeños y una máquina que prepara café espresso que huele delicioso. 

Si tomas una licuadora y metes muchos millones de pesos, pasión e inspiración, algo muy bueno tiene que salir.

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Foto: Tomada del Twitter de Capitanes.

La Real Academia de la Lengua Española define inspiración como el ‘estímulo que anima la labor creadora’. Seamos sinceros, inspiración es mucho más que esta frase tan fría.

Para la ciencia es algo más complejo.“Hoy sabemos que la inspiración surge cuando hay una inhibición de las redes que hacen que los componentes menos racionales tomen las rienda del cerebro. Eso explica porque la inspiración surge cuando se realizan tareas que no exigen una gran concentración, pero que requieren cierta intimidad”, concluyó la investigación de Sergio Lerma, decano de Ciencias de la Salud del Centro Universitario La Salle. Tampoco creo que esta frase nos satisfaga.

Quizás nos identificaríamos más con Woody Allen, quien puede pasar horas tomando un baño, dejando el agua el tiempo suficiente hasta que lleguen las ideas. Los griegos se inspiraban en musas, René Descartes lo conseguía en la cama, Ernest Hemingway dando un paseo, y Moisés Cosío, dueño de Capitanes de la CDMX, viendo basquetbol.

La inspiración para él llegó poco después de que murió su padre. El hermano mayor -como parte de una terapia para que no se deprimiera- lo llevó a ver el Juego de Estrellas de 1998 en Nueva York, allí empezó su idolatría por Kobe Bryant y de paso miró el último All Star Game de Michael Jordan. Tendrías que tener agua en lugar de sangre para que un hecho así no te inspire o te acelere el corazón.

“El equipo no nació con una lógica de hacer dinero. Hoy podemos decir que quizás a partir de la próxima temporada, si las cosas marchan como lo planeamos, ya no nos costará mantener al equipo, con nuestros ingresos serán suficientes”, dice Moisés, “creo que será un negocio a mediano plazo, pero la génesis de crear todo esto no fue por negocio ni para hacernos ricos”.

Uno de los hechos que más presume Moisés ocurrió en la primera final que disputaron: una mujer le empezó a gritar desde la tribuna, él volteó y ella le aventó un papelito que decía más o menos así: “muchas gracias a empresarios como tú que confía e invierten”. 

A él le dio mucho gusto, ‘era una nota muy bonita que todavía conservo’, pero no, lo curioso es que él y su socio Rodrigo Trujillo iniciaron Capitanes por un gusto personal y pasional, así, nada más.

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Foto: Tomada del Twitter de Capitanes.

-¿Y cuál es la receta para que el equipo deje de ser solo un gusto, una pasión y se convierta en negocio a mediano plazo?

Tenemos que mejorar el espectáculo, que vayan incluso personas que no les gusta el basquetbol. Y nosotros tenemos la intención, por qué no, de ser un tipo Real Madrid pero de América, que generemos turismo, que las personas que vengan a la CDMX uno de sus motivos sea para ver a Capitanes, como cuando viajas a Los Angeles y quieres ver a los Lakers. También nos vemos en un lugar más amplio y llenando nuestra casa. A mí me impactaron los los Lakers antes del Magic Johnson, cuando entró a la NBA los equipos viajaban en clase turista, los contratos de los jugadores eran grandes, pero nada que ver con los de ahora. No estamos tan lejos de la NBA a principios de los 80, antes de que fuera una gran industria, si logramos dar ese otro paso, creo que podremos ser un equipo y una liga internacional.

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Foto: Tomada del Twitter de Capitanes

Entre los planes de Capitanes está potenciar el negocio del eCommerce y la venta de abonos. Otro de sus objetivos es tener un contrato de televisión pagado y no lo que le ofrecieron al inicio de la historia de la franquicia cuando les daban el espacio para “retransmitirnos los domingos a las 6 de la mañana”, recuerda Moisés como una mala broma.

La filosofía del dueño de Capitanes la podemos resumir así: “No sé cuál la clave para la felicidad, pero la de la infelicidad es quedar bien con todos”. Y el empresario mexicano hace mucho tiempo -dice- decidió quedar bien con sus convicciones, veamos a dónde le llevan.

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