IVAN PÉREZ/@elmisterperez

Si Charles Tillman se pone en posición de ataque, con los dedos de la mano derecha apoyados al suelo y el cuerpo semi inclinado, dispuesto a arrancar en cuanto sea necesario, lo que verás será a un tipo de 1.85 metros de altura y 88 kilogramos de puro músculo.

Si te alcanza y te atrapa, no quiero decirte lo que sentirán tus huesos cuando te aprisione y te lleve al piso. Un chico que logró 912 tacleadas en la NFL seguro que sabe como provocar dolor, y si además es agente del FBI, no quiero contarte… ¿Charles necesita una pistola?, ¿por qué una persona con 50 millones de dólares decide entrenarse para arriesgar su vida?

En Google Maps se puede echar un vistazo a la Academia del FBI en Virginia, es un edificio rectangular y muchas áreas verdes donde entrenan los futuros agentes. Allí estuvo hace unas semanas Charles. Las autoridades han montado una pequeña ciudad donde adiestra y capacita a todos los que buscan ingresar con ellos.

Charles aprendió a manejar todo tipo de armas, adquirió habilidades psicológicas para controlar momentos de alto riesgo, manejó todo tipo de vehículos en situaciones peligrosas. Sus compañeros de clases también fueron aspirantes de la DEA. Además, la biblioteca de la Academia está abierta las 24 horas del día para los agentes y los estudiantes, ¿no es una pasada?

La carrera de Charles no fue la más exitosa de todas, fue un jugador regular, bueno, nadie que no tenga habilidades puede estar en la NFL durante 13 años y disputar 164 partidos con la más alta exigencia y dispuesto a someter a su físico a un castigo permanente.

Tillman está en un proceso “pre aprobatorio”, hasta 2020, cuando tenga ya el reconocimiento oficial. Charles es un toro y cualquiera que decida enfrentarlo debe saber que si lo llega a tomar o taclear sabrá lo que es dolor y quizás, por primera vez que los huesos, no crujirán, llorarán.

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