Chiapas y el futbol, ¿vale invertir tanto dinero para abandonarlo?

Chiapas y el futbol, ¿vale invertir tanto dinero para abandonarlo?

Es el verano de 2002 y en el estado de Chiapas coexisten dos mundos completamente diferentes. Por un lado, el entonces gobernador Pablo Salazar Mendiguchía anuncia con gozo el nacimiento de los Jaguares, el primer equipo de esta entidad que jugará en la máxima categoría del futbol mexicano. Utiliza la televisión y la radio estatales para gritar la noticia.

Al otro lado de esas pantallas y bocinas, lo escuchan un millón 404 mil 300 chiapanecos que tienen otras prioridades más allá del balompié. Son más de 1 millón de habitantes del estado con el peor porcentaje de educación, de esperanza de vida y de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita del país.

De aquel año a la fecha ya sea por remodelar, reconstruir, adquirir franquicias, el gobierno de Chiapas ha invertido en dinero público al menos 244 millones de pesos. Ahora el estado solo tiene una franquicia de Liga Premier (antes Segunda División) que se conforma con una transmisión de Facebook con solo 179 reacciones en su fan page oficial.

¿Sirvió invertir millones?, ¿fue una operación política?, ¿el futbol ayudó a consolidar gobiernos estatales?

El Míster documenta la historia del futbol profesional en Chiapas en casi 20 años, muchas inversiones, pocas oportunidades al talento local, compra de franquicias por parte de gobiernos, remodelaciones a estadios que llevan más de un año abandonados. La pregunta es, ¿para qué?, ¿por qué tantos millones al futbol?

Hoy los que está son los Cafetaleros, un equipo de Liga Premier, tercera división mexicana, juegan en el Víctor Manuel Reyna pero lejos están de los reflectores y del nivel de inversiones que se hicieron para tener futbol ‘mediático’ para el estado. El último ‘abandono’ fue la franquicia que se mudó a Cancún para la Liga de Expansión.

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“Es un día luminoso para Chiapas”, celebró el mandatario estatal Pablo Salazar en compañía de Alejandro Burillo, presidente de Grupo Pegaso. Ambos hacían realidad el sueño del futbol profesional en ese estado sin que los Jaguares hubieran jugado una sola temporada por el ascenso. Compraron su plaza en la Primera División.

Eso no es lo único que tienen en común los dos clubes más grandes que ha tenido el futbol chiapaneco en su historia, Jaguares (único en competir en Primera) y Cafetaleros (único en ganar un ascenso), sino que también han sido acompañados por la sombra del gobierno estatal.

Como Salazar, los ex gobernadores Juan Sabines Guerrero y Manuel Velasco Coello también estuvieron involucrados en la vida de esos equipos, mientras que otros sectores sociales como salud y educación no mostraron progreso.

Y es que, según reportes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Chiapas ha tenido la mayor cantidad de población en condición de pobreza extrema durante los últimos 10 años en todo el país. En un lugar así, ¿el futbol era más importante?

Jaguares: un inicio muy manchado


“UN HINCHA DE JAGUARES”. Así definió Sergio Bueno al ex gobernador chiapaneco Pablo Salazar tras un reencuentro en 2014. Sergio era el DT de Jaguares cuando se salvaron del descenso en 2003. Foto: Fredi Figueroa

Si Chiapas fuera un país, en el 2002 se habría ubicado en el lugar 105 de 173 en la clasificación mundial del Índice de Desarrollo Humano que realiza Naciones Unidas; habría entrado en la categoría de países de bajo desarrollo con un PIB per cápita de 3,549 dólares, lejos de los 22,816 del Distrito Federal (ahora Ciudad de México).

En ese mismo año comenzó la historia del club Jaguares tras el convenio entre el gobernador Pablo Salazar y el empresario Alejandro Burillo.

De acuerdo con datos del periodista Víctor Carrillo, el gobierno estatal invirtió en ese entonces 50 millones de pesos en la remodelación del estadio Víctor Manuel Reyna (Tuxtla Gutiérrez) para recibir a 25,000 espectadores a partir del torneo Apertura 2002. Según estimaciones del mismo reportero, dicha cantidad de dinero habría sido equivalente a construir hasta 999 aulas escolares hechas con bajareque.

En aquel momento, en Chiapas habían más de 10,000 personas sin acceso a agua potable en zonas indígenas de alta marginación; aunado a la desnutrición, esto provocaba que anualmente fallecieran 342 niños menores de 5 años por enfermedades respiratorias o diarreicas y 297 por tuberculosis, refirió Carrillo en un reportaje para Quehacer político.

Otra pifia fue sacada a la luz en enero de 2003, cuando la periodista Ángeles Mariscal (La Jornada) reveló que el gobierno del estado encabezado por Pablo Salazar utilizó una de sus aeronaves de uso oficial para trasladar al jugador Guillermo Ramírez de Guatemala a Tuxtla Gutiérrez. El propio futbolista comentó a la reportera que el gobernador “nos ha apoyado en todo lo que le ha sido posible”.

Otros dos gobernantes ‘futboleros’


FRASES VERDES. Curiosamente, durante el gobierno de Manuel Velasco Coello (emanado del Partido Verde Ecologista de México), Jaguares utilizó frases como esta en sus jerseys. Foto: Twitter Oficial Chiapas FC

En 2008, la iniciativa privada encabezada por el empresario Antonio Leonardo declaró insostenible su capacidad para mantener al club Jaguares de Chiapas, así que el entonces gobernador Juan Sabines Guerrero adquirió el 51% de las acciones con un “fideicomiso de fomento al deporte” de 67.1 millones de pesos; dos años después, el propio gobierno estatal adquirió el restante 49 por ciento por 50 millones de pesos más.

De acuerdo con información del semanario Proceso, el mandatario reportó un gasto ejercido de 187 millones de pesos en 2009 y de 166 millones en 2010 a nombre de dicho fideicomiso al deporte que, en su artículo primero, pregonaba el siguiente objetivo: “incentivar la actividad deportiva en el estado a través del financiamiento para la entrega de becas a deportistas destacados de origen chiapaneco”.

En toda la historia de Jaguares, solo debutaron tres chiapanecos formados en el club, pero ninguno de ellos dentro del periodo 2008-2010, cuando estuvo vigente ese fideicomiso. De hecho, en 2010, el propio gobernador Sabines decidió revender el club a TV Azteca por 289 millones de pesos.

En 2014, ya durante la gestión del gobernador Manuel Velasco Coello (“compadre” del ex presidente Enrique Peña Nieto, describió el periodista Raymundo Riva Palacio), el estadio Víctor Manuel Reyna recibió otra inversión, ahora de 16 millones 647 mil pesos procedentes de las arcas públicas del estado para remodelar la fachada y ampliar el número de butacas.

Ese mismo año, el periodista Eduardo Solís reveló que el gobierno chiapaneco pagaba 21 mil dólares mensuales por concepto de luz y cerca de 37 mil dólares en salario mensual de 30 trabajadores del estadio (vía ESPN).

A pesar de todo ese apoyo gubernamental, el periodo 2014-2017 fue uno de los más críticos económicamente en la historia de Jaguares de Chiapas.

Cada semana, los jugadores revelaban adeudos por parte de la directiva encabezada por Carlos Hugo López Chargoy, quien al mismo tiempo era propietario del Puebla: “a veces uno piensa si mejor callar, y es feo porque tenemos que mantener familias; quizá esto me perjudique pero yo levanto la voz”, denunció Matías Vuoso sobre los adeudos cuando era jugador de Jaguares.

¿Deporte como propaganda?

ABANDONO. Así luce el Estadio Olímpico de Tapachula desde que Cafetaleros se fue a mediados de 2019. FOTO: Eduardo Torres/ Diario Sur.

El ex gobernador Manuel Velasco Coello (2012-2018) fue protagonista de diversos escenarios deportivos en Chiapas. En su gestión se remodelaron los estadios de futbol Víctor Manuel Reyna (Jaguares) y el Olímpico de Tapachula (Cafetaleros), además del Panchón Contreras de beisbol (también en Tuxtla Gutiérrez).

Velasco Coello fue el primer gobernador surgido del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la historia del país. ¿Y qué tiene que ver con el deporte de Chiapas? Hay varias curiosidades.

Todos los equipos deportivos chiapanecos de alto rendimiento que estuvieron activos durante su gestión utilizaban uniforme verde: Jaguares, Cafetaleros, Tuxtla FC (futbol), Lacandones (basquetbol) y Tucanes (beisbol); este último equipo incluso compartiendo mascota con el PVEM.

En los jerseys de Jaguares de Chiapas lucían frases como ‘Chiapas: protege la naturaleza’, ‘La Selva es Verde’ y ‘Ecologistas de Corazón’, mientras que Cafetaleros regalaba playeras antes de sus partidos de local con el nombre del gobernador.

No importó el Código de Ética de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), que en su artículo 7 estipula que todo miembro “deberá mantener una posición neutral ante asuntos de carácter religioso o político”.

Según reportes de medios locales y de El Economista, el gobierno de Velasco Coello invirtió alrededor de 60 millones de pesos para la remodelación del estadio Olímpico durante los tres años que Cafetaleros compitió en la Liga de Ascenso en la ciudad de Tapachula. Destaca la construcción de las tribunas norte y sur para aumentar el aforo de 7 mil a 20 mil espectadores.

Dicho estadio fue inaugurado en 1988, pero estuvo inactivo durante más de una década. Se ubica a las salidas de la ciudad de Tapachula, en la carretera rumbo a Puerto Madero, razón por la que durante los años que no fue casa de ningún equipo, sirvió como escondite de delincuentes y zona de alto riesgo, de acuerdo con publicaciones de la prensa local.

Desde que Cafetaleros se mudó a Tuxtla Gutiérrez en 2019, el estadio quedó en total abandono. Basura, escombros, grietas y matorrales son el nuevo paisaje del Olímpico, ese que alguna vez registró las mejores entradas de la Liga de Ascenso.

El sospechosismo político también fue parte de la historia del club de Tapachula, ya que el hermano del presidente Gabriel Orantes Constanzo, de nombre José Luis, fungía como secretario de la Juventud, Recreación y Deporte en el estado de Chiapas cuando el equipo comenzó su andar en esa ciudad.

El deporte es importante, pero ¿y los demás rubros sociales? De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana de diciembre 2019 (INEGI), Tapachula tiene la segunda tasa de percepción de inseguridad más alta del país, por encima de municipios con episodios violentos como Ecatepec y Ciudad Juárez.

Además, en el Índice de Competitividad Urbana 2014, Tuxtla Gutiérrez y Tapachula aparecieron en los puestos 41 y 69, respectivamente, de 78 ciudades analizadas en cuestiones de salud, educación, seguridad y cultura. Es decir, las plazas de Jaguares y Cafetaleros fueron reprobadas.

Pero mientras haya futbol, ¿estos problemas se olvidan? Los Cafetaleros de Liga Premier tienen un slogan: «Más vivos que nunca». ¿Será? ya lo veremos.

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One thought on “Chiapas y el futbol, ¿vale invertir tanto dinero para abandonarlo?

  1. Reply
    Ева
    1 octubre, 2020 at

    Asн, mientras se sacaba pretextos de la manga para alejarse desesperadamente de la Copa Libertadores y de la Copa Amйrica, el futbol mexicano aceptarнa sumisamente todos los torneos, a nivel de selecciones y clubes, bajo sus nuevos capataces. Hasta obedeciу en jugar la Copa de las Ligas y deberб apechugar un torneo en el que se fusionen la MLS y la Liga MX. El silencio es oro o, como se dice en Mйxico, burro callado vale plata .

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