De amuleto de Tigres a veterano amateur

IVAN SÁNCHEZ

En ocasiones terminar la etapa como futbolista profesional abre una puerta para iniciar una nueva trayectoria en el futbol. Así le sucedió a Carlos Ramírez, quien fuera amuleto de Tigres en 2006.

El delantero conocido en su etapa con los Felinos como el Tin tan y que en las canchas del balompié amateur ha ganado fama con el mote de Araña no piensa en dejar lo que más ama en la vida a pesar de ya contar con 42 años.

A una edad en la que difícilmente podría tener oportunidad de continuar en el balompié en el ámbito profesional, Ramírez no deja de jugar y marcar goles en el futbol amateur.

“El futbol es mi vida y mientras me vea bien, no tenga lesiones graves y siga a un nivel que me permita moverme en el país y fuera de él no voy a parar”, dice a El Míster.

Hace ya 13 años, la Araña llegó a la cúspide de su carrera al mandar el balón a las redes en el Clásico regiomontano 81 para darle el triunfo a Tigres; en esa misma temporada también anotó en el último minuto el gol con el que los Felinos se impusieron a la Universidad Católica para superar la Fase de Grupos de la Copa Libertadores.

El veterano futbolista que también pasó por Atlante, Irapuato y Durango no imaginó que una década después siguiera viviendo del futbol, aunque ahora en las canchas llaneras de la Ciudad de México y diversos estados.

“En una buena semana me puedo ganar hasta ocho mil pesos, trato de venderme bien y no jugar por menos de mil pesos un partido”, dice Ramírez, quien sostiene tiene hasta 10 encuentros a la semana.

Sobre el cartel que tienen en la talacha los futbolistas que alcanzaron a jugar en Primera División, el delantero asegura que es importante, pero en ocasiones cuentan más la actualidad de sus habilidades y el trato humano.

“Atrae que hayas jugado en el Máximo Circuito, pero también es fundamental como juegas en este momento y, sobre todo, tu calidad como persona, lo que te abre muchas puertas y habla bien de ti”, dice.

Ya con más de cuatro décadas de vida y con la carga que tiene con la gran cantidad de partidos que sostiene a la semana, el Tin Tan revela que los dolores son una constante, aunque ha sabido prevenirlos. “Ya me duelen las rodillas, pero siempre me he cuidado, no tomó demasiado, trató de mantenerme en forma”.

Ahora, Ramírez tiene en el futbol llanero una forma de vida, pues más del 60 por ciento de sus ingresos provienen de las talachas, mientras que el resto llega de un negocio de ropa y tenis.

Es así, como la Araña, quien fuera el amuleto de Tigres en la época del Chamagol González ahora con 42 años de edad sigue viviendo del futbol y perforando las redes en deportivos de la Ciudad de México y las canchas de pueblos de diferentes estados.