Las Gardenias de Tepito: de los huevazos a los abrazos

IVÁN SÁNCHEZ (@CHHIVO)

En la actualidad las minorías se abren el paso en la sociedad mexicana con un poco más de facilidad que en años o décadas anteriores. Pero, ¿imaginen las dificultades de un equipo de transexuales que se atrevió a jugar futbol hace 50 años? Las Gardenias de Tepito son un conjunto pionero que optó por salir maquilladas y jugar un partido de futbol en el mismísimo corazón del Barrio Bravo.

Es claro que en ese tiempo no fue nada sencillo y recibieron ataques verbales, físicos y burlas de la gente que asistía a la cancha del Deportivo Maracaná el 4 de octubre para celebrar el Día del Santo Patrono San Francisco de Asis.

“Al principio fue muy fuerte. Nos aventaban piedras, huevos, harina, pero nuestro trabajo como gente gay y como Gardenias es que poco a poco les hemos cambiado la mentalidad”, recuerda Manuela Reyes, la capitana que tiene una experiencia de 22 años en el equipo.

“Antes era mas difícil, ahora hay más apertura en la inclusión de gays y trans”, completa Polet, quien suma 13 años en el proyecto y recuerda que los primeros juegos eran contra un equipo de lesbianas, en una cancha de piedras y tierra que por lo regular se inundaba por las lluvias.

Pero ahora, después de cinco décadas de vida, las Gardenias de Tepito forman parte del folclore, tradición y cultura del Barrio Bravo.

“Ahora la gente nos acepta, nos adopta, nos quiere, se pelean porque quieren nuestro uniforme, después del partido nos invitan a cenar a varias casas… La sociedad de Tepito es muy hermosa, muy humilde y de mucho corazón”, dice la lider del equipo.

Y es que con el futbol como pretexto y con la firme intención de ganarse un lugar en la sociedad, de decir existo, asi soy, las Gardenias han ganado fama y respeto que ha traspasado las fronteras.

“Las Gardenias son una forma de demostrar al mundo y a la sociedad que aunque somos de Tepito somos gente que hacemos deporte, somos un barrio que no genera cosas malas. Para mí es empoderarme en ser una persona del barrio, yo laboró aquí y me conocen por mi trabajo en una estética, pero también por el equipo”, dice Nahomi Camacho, otra jugadora del elenco.

FOTOS: Tomadas del Facebook oficial de Las Gardenias de Tepito

Asi, el proyecto del peculiar equipo ha crecido demasiado en medio siglo. Si en un principio las veían 200 personas, ahora llegan al Maracaná hasta cuatro mil aficionados, algunos de los cuáles arriban  de otros estados para ver el juego y tomarse una foto con las famosas Gardenias de Tepito.

“Son una de las mayores atracciones del 4 de octubre. La gente espera con ansias que salgan maquilladas y se arma todo un show genuino, improvisado lleno de color y diversión en el que interactúan con el árbitro, los rivales y la gente”, dice Yoana Río Zamora, actual patrocinadora y representante del equipo, y nieta de Bárbara Zamora, fundadora de las Gardenias.

Es así como a través del futbol y el deseo de inclusión, las Gardenias se ganaron el cariño y respeto del Barrio Bravo de Tepito.