Me llamo Epifanio, soy de China, y allá me conocen como Shi Qingyang

IVAN SÁNCHEZ

El destino y la pasión por enseñar lo que aprendió en su etapa como clavadista trajeron a Shi QingYang a México.

El coach chino tiene casi siete años en nuestro país y ha elevado el nivel de elementos de calidad de demostrada a nivel internacional como Paola Espinosa, Jahir Ocampo, Randal WIllars, Kevin Berlín y Andrés Villarreal, pero su trabajo y adaptación no fueron sencillos.

Ahora a sus casi siete años de llegar a nuestro país las cosas lucen más sencillas, pero en un inicio adaptarse a una cultura, idioma y costumbres totalmente diferentes a las de él fueron toda una aventura.

“El idioma fue lo que más se me complicó, pero me las ingeniaba y con gestos y las manos enseñaba los ejercicio. Es lo bueno de los clavados, que sí es necesario hablar, pero lo puedes hacer con señas también”, recuerda el exclavadista que representó a su pais por 12 años.

De hecho, Shi tiene un par de anécdotas curiosas de sus primeros días en México. El coach decidió cambiarse el nombre a Epifanio en nuestro país, para que fuera más fácil presentarse, un nombre que encontró en la serie La Reina del Sur, por lo que sus amigos y conocidos los llaman “Epi”.

Además de las importantes palabras “gracias” y “de nada” que le enseñaron la entrenadora Ma Jin y su esposo, no tiene pudor en señalar que los clavadistas bromeaban con él para que aprendiera palabras altisonantes como “cabrón”. “No las uso, solo a veces, pero casi no me enojo”.

Sin embargo, su adaptación ha sido notoria, pues Shi o “Epi” disfruta de cosas que parecieranelementales para la vida de los mexicanos: “El clima me agrada, es muy fresco, y los tacos son deliciosos”, además tiene una relación de casi cinco años con una mexicana. Aunque también hay cosas que le desagradan al chino como el tráfico y la inseguridad que suele haber en el transporte público.

Sobre el trato y la forma de ser de los mexicanos, asegura que ha conocido muchos tipos de personas. “Hay buenos y malos, hay de todo, sólo hay que saber con quién tratar”, dice a El Míster.

Shi QingYang confiesa que el clavadista mexicano tiene mucho talento, algo que han explotado desde su llegada, aunque aún les falta tener mayor disciplina. “En China entrenan más, aquí son más flojos, “huevones” y te contestan cuando les estás enseñando, algo que allá no pasa”.

Shi QingYang tiene la ilusión de que los clavados mexicanos tengan un éxito aún mayor en los próximos compromisos olímpicos. “Queremos crecer aún más para ganar muchas medallas en 2020 y 20024, porque me gusta estar y trabajar en México”, finaliza.