¿Por qué es tan difícil bajar de peso?

¿Por qué es tan difícil bajar de peso?

No hay mentiras más repetidas en estas fechas que: “no vuelvo a tomar”, “este año es el bueno”,  y “bajo de peso en enero”. Las dos primeras son porque nos gusta engañarnos a nosotros mismos. La última, es una gran necesidad que tenemos la mayoría de los mexicanos, pero que se convierte en una meta que sólo cruzan unos cuantos.

Te recomendamos: Los influencers deportivos que crecieron en Youtube.

La noche del 31 de diciembre comienza una carrera representada por las tradicionales 12 uvas. Cada una de ellas significa un propósito que anhelamos cumplir en el año que está por empezar. Y seguramente reducir los kilitos de más que ganamos estará aquí.

Así lo confirma el reporte de “Propósitos de Año Nuevo” del Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE). “Bajar de peso o ir al gimnasio”, es una de las siete metas que no pueden faltar en la lista de cualquier mexicano y el 72% de los encuestados considera que este objetivo es algo “muy común” que las personas planean realizar. El problema es cumplirlo.

No te sientas mal, no eres el único, diferentes estudios lo demuestran:

  • La Universidad de Scranton, Pensilvania, concluyó que el 92% de las personas fracasan con sus propósitos de Año Nuevo
  • La Universidad de Hertfordshire, Reino Unido, señaló que sólo el 12% cumplieron sus propósitos a final de año
  • La Universidad de Stanford, en California, reveló algo peor, el 40 % de los propósitos se abandonan en las primeras semanas

Pasa en casi todas partes del mundo. Son efímeros, pero ni así, impide que año con año miles de personas desempolven sus tenis, saquen sus tuppers para hacerse comida sana, y revivan esa membresía de gimnasio que no se pagó desde hace meses. Es una carrera de resistencia y no de velocidad.

Mientras enero es un mes complicado para muchos negocios, es uno de los mejores para la industria del fitness. Claro, ahora con pandemia no lo es tanto. Pero mientras unos quieren bajar la pancita, otros quieren engordar sus carteras.

Los datos de la pandemia tampoco ayudan demasiado a los propósitos. Más ahora que en muchas partes del mundo se vive la segunda o la tercera ola de contagios por COVID-19. Hacer ejercicio en casa es una opción, pero lo cierto es que no lo es para la mayoría de las personas, incluyendo las mexicanas.

El estudio ACTION-IO y en el que participaron cerca de 2,800 profesionales de la salud de 11 países y 14,500 personas con obesidad de Arabia Saudita, Australia, Chile, Corea del Sur, España, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Italia, Japón, México y Reino dejó resultados sobre el tema:

  • 76% de los encuestados dicen no tener intención de perder peso
  • 69% no se siente motivado a perder peso
  • 34% no cuenta dice no contar con los medios económicos para soportar el esfuerzo de la pérdida de peso

¿Qué nos lleva al fracaso?

El adelgazar puede ser de las cosas más difíciles que hay en la vida. El especialista José Antonio Casermeiro, médico formador de la Ysonut Academy España es lapidario al afirmar que“en el 95% de los casos las personas fracasan en su intento por bajar de peso porque en realidad no se trata el origen de lo que está causando este problema”.

Imagen de Rawpixel.com

Hasta los concursantes de “The Biggest Loser”, un famoso reallity en Estados Unidos en donde personas con exagerado sobrepeso competían por reducir tallas y había casos sorprendentes que bajaban más de 100 kilos… también fracasaron a largo plazo.

Tras varios estudios se demostró que la mayoría de los concursantes recuperaron el peso perdido después de unos años y hasta dañaron su metabolismo en el proceso. Entonces, ¿estamos condenados a no cumplir nuestro propósito de año nuevo?

De acuerdo con Miriam G. Sepúlveda, Nutrióloga Clínica y Docente de la Escuela de Nutrición-ULM, los errores más comunes son:

  • No se acercan con un profesional de la nutrición, se van con personas que se dedican empíricamente a dar dietas muy restrictivas
  • La disposición al cambio no es al 100%. Está el modelo de las etapas de cambio de Prochaska y las personas con este propósito están conscientes y en la etapa de contemplación, pero no están preparadas para la acción, no tiene los motivantes. El profesional de la nutrición puede ayudar en terminar de dar ese paso
  • Los planes restrictivos y no individualizados al paciente hace que se adapten a corto plazo, pero después decidan no realizarlo. Retoman la alimentación de antes
¿Cuál es la vía más recomendable para tener una reducción de peso sostenida y sin rebote?
  • La educación nutricional. Más que darte una hoja con decirte qué vas a comer, el paciente debe conocer los grupos de alimentos, las porciones indicadas, la selección, porque no se puede siempre estar siguiendo un tipo de guía. El objetivo es que la persona pueda ser autónoma en un futuro en la toma de decisiones de cómo debe alimentarse.
  • Lo ideal sería que el déficit calórico de un paciente se complemente con la actividad física, no sólo la alimentación, cambiar los hábitos a un estilo de vida más activo. Actualmente es más complicado por el home office y las clases en línea

¿Los primeros meses del año, representa un incremento en el número de personas que visitan el nutriólogo?

“En enero no hay tanta afluencia como se pensaría, quizá por la “cuesta de enero” y que todavía hay algunas festividades, ya hasta febrero o marzo, sí son meses donde hay más incremento de pacientes”.

Se debe de dejar de darle tanta importancia a las dietas, que se han popularizado y comercializado en las últimas décadas, pero que se ha comprobado lo inútiles que pueden ser.

Si quieres saber más al respecto, te recomendamos el capítulo “Por qué no funcionan las dietas” de la serie “En Pocas Palabras” que se encuentra en Netflix.

Ahora, otro problema es el sedentarismo, los niveles de obesidad del país y la poca activación física de a población. Los datos dimensionan el grave problema:

  • El 57.9% de la población de 18 y más años de edad en México es inactiva físicamente
  • De este grupo, 72.1% alguna vez realizó práctica físico-deportiva mientras que 27.4% NUNCA ha realizado ejercicio físico
  • De la población que se declaró activa físicamente 41.4% se ejercita con un nivel menor al recomendado por la OMS
  • La falta de tiempo, el cansancio por el trabajo y los problemas de salud son las principales razones por las que no se practica ejercicio físico
  • La población que realiza práctica físico-deportiva, 63% tiene como motivo principal la salud, 17.7% reporta realizarlo por diversión y 15.3% para verse mejor
  • La prevalencia nacional combinada de sobrepeso y obesidad en 2018 fue de 38.4% (23.8% sobrepeso y 14.6% obesidad), mayor que la observada en 2012
  • En México la prevalencia nacional de sobrepeso u obesidad es más alta que en el promedio mundial. Dos terceras partes de los adultos mexicanos tienen sobrepeso u obesidad.
  • El 84.6% de los niños y adolescentes no cumplió con los criterios mínimos establecidos por la OMS para ser considerados como físicamente activos, siendo mayor en las niñas.FUENTE: Resultados del Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico 2019 y la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018-2019.

Los datos no ayudan a pensar que los deseos de principios de año se puedan cumplir, porque si fuera contrario seguramente la realidad de los números sería diferente.

Las ganas duran muy poco y bajar de peso puede ser caro

Sin pandemia, los lugares más concurridos en estos días serían los gimnasios y clubes deportivos. Claro, se puede hacer ejercicio en las calles, en los parques y hasta en las casas, pero para los que no tienen tanta fuerza de voluntad, no hay mejor lugar que ir con los profesionales por más que la tendencia por videos y aplicaciones con rutinas está creciendo.

Imagen de Rawpixel.com

De acuerdo con el último informe del International Health, Racquet & Sportsclub Association (IHRSA) sobre México existían alrededor de 13,000 instalaciones fitness en el país, con más de 4 millones de miembros. Sin embargo es de destacar que la tasa de penetración de mercado es tan sólo del 3.2% de la población, muy por debajo de los porcentajes que tienen países top de la industria como Estados Unidos, Alemania, Brasil y Reino Unido.

Si bien este número venía a la alza en la última década, existe el problema de que los usuarios son muy temporales.

El Míster recopiló diferentes conclusiones que tienen los líderes de esta industria sobre el efecto de los “Propósitos de Año Nuevo”:

  • El primer trimestre del año (enero, febrero y marzo) representa entre 40% y 50% de los ingresos anuales de los clubes.
  • En enero, los gimnasios registran un repunte de inscripciones de entre un 50% y 70% con respecto a cualquier otro mes.
  • El mes de enero es el más fuerte y es un fenómeno que se repite año con año.
  • La pandemia reducirá los ingresos de gimnasios. Por ejemplo en algunas ciudades del país tras la pandemia lo máximo llegaron a tener los sitios era del 60% de asistencia.

FUENTE: El Universal, Merca2.0 y Vanguardia

Se empieza con todo, pero el final ya lo conocemos. Será cuestión de tiempo para ver la deserción y el abandono de casi todos los que prometieron cumplir su meta de bajar de peso.

  • El 68% de los nuevos usuarios a gimnasios desertan antes del primer trimestre.
  • Sólo el 15% de las personas que se inscriben en los gimnasios en enero continúa a lo largo del año.

FUENTE: IHRSA y Excelsior

Las estimaciones coinciden, no duran las ganas de estar en un gimnasio.

¿También le pesa al bolsillo?

El dinero no debe ser pretexto para no hacer ejercicio. La variedad de opciones para tener una vida saludable son amplias. Como en cualquier liga deportiva, habrá desde personas con mucho presupuesto, como otras con poco. Sin embargo, todo dependerá de cómo lo administres.

A nivel de gimnasios, cuando estaban abiertos, la gama de precios puede ir desde los 300 pesos, hasta los que tienen mensualidades de más de 1,500 pesos, además pagar una inscripción y/o una anualidad.

Sin embargo, de acuerdo al estudio del MOPRADEF 2019 del INEGI, el 65.7% de la población activa físicamente declaró que realiza deporte o ejercicio físico en instalaciones o lugares públicos. No hay nada como el aire fresco, sin miedo al éxito. 

Muchas veces se le invierte más al outfit, que lo que realmente necesita el cuerpo. Por ejemplo, en 2018, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) publicó que el mercado de la ropa y calzado deportivo en México creció 91% de 2010 a 2018.

Si uno quiere artículos de las principales marcas deportivas, casi no hay tenis por debajo de los 1,000 pesos, ni tampoco conjuntos para salir a correr más baratos a esa cifra.

Algunas cifras y costos para practicar los en casa (y no son nada económicos)

  • Pesa Rusa Ziva Fitness Triangular 16 KG- 2,000 pesos
  • Guantes para Pesas Harbinger Fitness 1250- 1,060 pesos
  • Tapete Wilson Yoga 10mm- 428 pesos
  • Liga de Resistencia Body Sculpture Fitness Trimmer Xtra- 350 pesos

Finalmente, el último mito es que comer saludable es más caro que no hacerlo. También esto depende. Se necesita esfuerzo, planeación, y resistencia para no comerse unos tacos, y mejor preparar tus alimentos.

En el texto “¿De verdad es más caro comer sano?” de Expansión, evidencian una de tantas pruebas que existen de que un menú con salmón, quínoa y verduras puede salir más económico que reventarse unos tacos de carnitas y un refresco en la calle. De los beneficios nutrimentales, de uno contra el otro, ni hablamos.

Gignac también sufre con la báscula

Hoy lo vemos como uno de los mejores jugadores de la Liga MX, pero hace unos años lo bulleaban por su sobrepeso. “Big Mac pour Gignac. Big Mac pour Gignac. Big Mac pour Gignac”, eran los cánticos que recibía de las aficiones rivales en Francia.

Imagen tomada del Twitter de Tigres.

Y es que los futbolistas no están exentos a subir unos kilos de más. Es el caso de la actual figura de los Tigres, que en toda su carrera ha sufrido mucho por mantener la báscula en el peso ideal. Le trajo problemas, burlas y hasta memes, pero nunca dejó de intentarlo.

André-Pierre Gignac es de raíces gitanas. Su familia tenía otras costumbres y por supuesto no conocían las dietas.

“Ellos hacen suficiente comida para 100, incluso si hay sólo 30 personas. Comemos y bebemos mucho, jugamos y nos vamos de caza”, se lee en un artículo sobre el francés de La Nación, de Argentina.

Tras tanto tiempo de batallar con el peso, en 2014 llegó Marcelo Bielsa para cambiar el destino del atacante. El técnico argentino fue contratado por el Olympique de Marsella, equipo en el que militaba Gignac.

El ‘Loco’ lo tenía claro, había que motivarlo: «Yo te conozco de memoria, sé todo acerca de tu carrera. Vas a perder dos kilos y marcar 25 goles».

El francés se superó, bajó seis kilos y aunque sólo marcó 21 tantos, le alcanzó para ser el segundo máximo goleador de la temporada 2014-2015 en la Ligue 1, por encima de nombres como Zlatan y Cavani.

Con este cambio en su vida, Gignac podía seguir en la élite del futbol, pero sorpresivamente decidió fichar con los Tigres, en parte por su sueño de jugar la Copa Libertadores. Y aunque no consiguió dicho título, no se arrepiente, ha ganado mucho en el futbol mexicano y encontró un segundo hogar.

Lo que sí no recuperó, fue el sobrepeso, pero es algo en el que trabaja día con día. Incluso tiene un chef en casa para controlar su alimentación. No quiere que se le noten las cenas de fin de año.

Y no es el único propenso a tener los estragos del recalentado. La gran mayoría de los futbolistas tienen un impacto en su complexión corporal en los recesos de temporada.

“No sólo con Gignac, con muchos jugadores tenemos esa problemática, el 80 por ciento, el 70 por ciento de los jugadores presentan esa situación en todos los clubes”, señaló Óscar Salas, médico de Tigres en 2020, para Mediotiempo.

Suscríbete gratis a nuestros newsletter aquí.